Cómo dejar de comer compulsivamente

Comer compulsivamente es un problema que provoca que la persona, no solamente ingiera más comida de la que realmente necesita, sino que además entra en un círculo vicioso provocado en muchas ocasiones por una situación de ansiedad y de estrés. Una de las causantes de esta situación es una hormona llamada cortisol, encargada de actuar en el cerebro ordenándole el consumo de comida. Mantener esta hormona en niveles normales, junto con otros consejos y hábitos, te ayudarán a que la comida se convierta en un placer y no en una obsesión.

Claves para saber si comes de forma compulsiva

Algo que toda persona debe de saber, es detectar si está comiendo, o no, de forma compulsiva. Algunas claves para saber si estamos siendo víctimas de este problema son las siguientes:

  • Has comprobado que en los momentos en los que sientes mayor ansiedad o estrés, tiendes a consumir mayor cantidad de alimentos con la intención de tranquilizarte y de canalizar la frustración
  • Comes sin tener hambre, pero lo haces de forma ansiosa sin saborear la comida o ser consciente de la ingesta que estás haciendo
  • La comida se convierte en una recompensa en lugar de en una necesidad, haciendo de esto un hábito diario
  • Con frecuencia se tiene preferencia por alimentos poco saludables
  • El consumo compulsivo genera, tras la ingesta, un sentimiento de culpa y tristeza

Este tipo de consumo compulsivo, es conocido con el nombre de hambre emocional y cuando se convierte en algo rutinario, provoca un aumento de peso, entre otro tipo de consecuencias negativas a nivel psicológico.

Cómo controlar y eliminar el hambre emocional

Una vez que hemos sido capaces de detectar el hambre emocional, es importante controlarla, y para ello es útil poner en práctica algunos hábitos saludables.

Intenta sustituir la comida por otro tipo de recompensas

En los casos en los que una persona come de forma compulsiva, la comida se convierte en una recompensa en lugar de en una necesidad fisiológica. En este sentido, es importante buscar otro tipo de recompensas que resulten saludables y que a la vez ayuden a la mente a evitar la asociación de la comida como vía para reducir la ansiedad. Para ello intenta sustituir la comida por un paseo, un poco de ejercicio, o cualquier otra actividad que te produzca relajación.

Come cuando realmente tengas hambre

Presta mucha atención a las señales de tu cuerpo y comienza a comer únicamente cuando realmente tengas sensación de hambre. Cuando lo hagas, saborea cada bocado y trata de hacerlo despacio, consciente de la acción que estás llevando a cabo. En el momento en el que sientas que estás saciado, es el momento de dejar de comer.

Elimina la comida poco saludable

Es posible que al principio, te cueste un poco más controlar el impulso de comer: en este caso lo más importante es que te deshagas de todos aquellos alimentos poco saludables como los snacks fritos, comida hipercalórica, comida rápida... y en definitiva todos aquellos alimentos que animan a comer de forma compulsiva. En su lugar, llena la nevera de verdura  fruta, y recurre a ellas o a los frutos secos cuando necesites comer.

Controla las porciones

Este aspecto es clave para evitar comer más de lo necesario. Una forma de controlar las porciones es midiéndolas con la palma de la mano. Nunca sobrepases esa medida y deja de comer incluso cuando sientas la necesidad de seguir haciéndolo. Poco a poco conseguirás educar a tu mente para evitar comer demasiado

Procura un ambiente relajado

Cuando comiences a comer, procura un ambiente relajado y libre de tensiones. Nunca comas en un corto espacio de tiempo ya que esto hará que consumas mayor cantidad de forma más rápida. Por el contrario, tómate tu tiempo, saborea la comida y elige un música suave y agradable, en lugar de un sitio concurrido, música estridente o televisión.

Controla los impulsos

Una estrategia muy útil para evitar comer de forma compulsiva y controlar los impulsos, consiste en esperar 20 minutos desde el momento en el que sintamos la necesidad de consumir algún tipo de alimento. Para ello utiliza un contador de tiempo o un cronómetro e intenta distraer tu mente en otro tipo de actividades.



Comer de forma compulsiva puede conllevar, a largo plazo, importante problemas de salud y trastornos de alimentación. Cuando no es posible controlar estos impulsos, es necesario buscar ayuda en un profesional médico, quién se encargará de reconducir nuestros hábitos alimenticios y nos ayudará a superar el problema.

Sabías qué...

Es típico que las personas al sentir hambre, se pongan de mal humor. Esto se produce cuando el organismo consume las reservas de glucógeno, lo que provoca que los niveles de glucosa desciendan y por tanto se produzca una respuesta de enfado.

¿Te ha sido de utilidad?
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
109 votos, promedio: 3,82 de 5
Cargando…